Voces e imágenes de la frontera
By Armando Segovia on April 14, 2008
EL PASO — Muchos son los exponentes que a través de los medios, o del arte intentan demostrar la ambivalencia, injusticias e inequidades que a diario se ven, oyen y se viven en nuestra región fronteriza, aunque por lo general casi siempre me toca ver, o leer estos temas con un enfoque fuereño, porque aquí en esta región del Paso del Norte, aunque existan muy buenos exponentes de temas de índole social por lo general, o más bien por norma, estos son reservados para circulaciones o espacios de minima distribución, o circulación. Es por eso que para este espacio decidí concentrarme en dos personajes que transmiten –con su arte y sus ansiedades– lo más cotidiano y crudo de nuestra frontera con una óptica y un enfoque muy local.

Miguel Valenzuela Cordova Bridge
Ni los comentarios de Ramón Quintana (Reimon Kiu), ni las imágenes de Miguel Valenzuela (Max) son del tipo que reciben, o que tienen muchos recursos comerciales a su disposición, al menos no en nuestra región, lugar donde no puedes dar la vuelta a una esquina y no ser bombardeado por espectaculares que tratan de vendernos de todo lo que nos podamos imaginar y que quizás, ni siquiera necesitamos.
Jamás vas a escuchar las criticas sociales, o los sermones del “Kiu” en las mega estaciones de radio que regurgitan, en todo estilo musical imaginable, éxitos musicales que en sus arreglos original sonaron, suenan y sonarán más sabrosos que cualquier cover duranguense o cumbanchero.
Sin tener que mencionar señales de identificación tú ya sabrás cuales son los presuntos implicados… son las mismas estaciones que se pasan toda la mañana haciendo bulla y elaborando parodias y chistes que para tu servilleta, la neta son puras jaladas diseñadas para mantener al radioescucha entretenido y apendejado para que no preste atención a otro tipo de jaladas diseñadas para mantenerlo con esa mentalidad del consumidor ideal para los güalmarts, pero bueno… que le voy a hacer, así soy de mamilas y quejoso.

Miguel Valenzuela, Borderland
Por el lado impreso tampoco vas a leer las crónicas del “Kiu” en las paginas de los periódicos de mayor circulación en esta frontera ya que las crudas críticas y crónicas del “Kiu” no van con el dolce y güevana y demás fina moda de la juventud dorada, o de los narcos y narquetas que se encargan de darle vuelta a las ruedas de comercios sostenidos por suetchops explota niños de países más jodidos que nuestro México lindo y querido, o de los antros de moda concesionados por los respetables Zares del vicio. De la misma manera, también será difícil apreciar los collages de “Max” adornar las paredes de aeropuertos, hospitales, o en edificios de gobierno en ambos lados de la frontera porque esos lugares y espacios, están más bien reservados para otro tipo de obras que resultan más agradables para la vista popular.
En los trabajos de “Max” se refleja el “México típico y alegre”, “los vaqueros anglosajones”, y por supuesto como iban a faltar “los conquistadores y los misioneros”. Estos últimos bien representados tanto en el interior, como también en las afueras del aeropuerto de El Paso donde se irguió la estatua del “cabalgante”, pieza que originalmente le rendía tributo a un tal Juan de Oñate, personaje que pasó a la historia –por infame– gracias a su crueldad contra los indígenas que tuvieron la mala fortuna de cruzarse en su camino.
Los mensajes que Quintana y Valenzuela exponen en sus respectivos ámbitos –pienso yo– se enfocan a dos frentes, uno de estos le tira a concientizarnos a nosotros los ciudadanos, los que habitamos, transitamos, negociamos, y a veces como buenos mestizos, nos ignoramos, nos faltamos al respeto y si nos fijamos bien hasta nos transamos los unos a los otros.
El otro va dirigido a sacarle los trapitos al sol a un imperio expansionista que intenta conquistar lo que quizás sea la última frontera que queda por conquistar en este globo azul en el que habitamos. Esta última frontera no es otra cosa que la globalización, o el control de todos los recursos naturales por unos cuantos, la acaparación de los medios de la comunicación también por unos cuantos, y el despojo de tierras y la erradicación de las últimas etnias en todo el mundo por bancos internacionales que financian proyectos a favor de la urbanización, zonas turísticas, y también de la agricultura y ganadería artificial alimentada por antibióticos, hormonas, y por ahí me han dicho que en el caso de la ganadería, hasta con el mismo excremento de los animales que solemos consumir.
Estos temas que el “Kiu” y “Max” tocan invitan al público en general a que reflexionen detenidamente temas que aquí, en esta región, se pueden vivir en carne propia y que incluyen pero no se limitan a la inmigración, la expropiación, las periferias, los levantones y ejecuciones, el tráfico de drogas o de humanos, la contaminación ambiental… en fin, un sin número de material que afecta no solo a la región si no que también se permean a otras regiones donde por lo general la raíz de todos estos problemas solo se entiende o se reporta a medias, y que como consecuencia da pauta a la xenofobia que anda de moda, y la cual mi raza, a veces tiene que aguantar.
En fin, para escuchar a Quintana tendrás que darte una vuelta por el 106.7 de FM y sacrificar –aunque sea por un momento– la novela, el reality, o el antro de moda entre las 9 y 12 p.m. para poder escuchar su espacio de programación radial, o en su defecto; darte una Cyber vuelta por www.arrobajuarez.com lugar donde podrás leer las crónicas de Quintana en una sección llamada LA COSA NOSTRA. Para seguirle los pasos a Valenzuela, se va a requerir un poco mas de iniciativa ya que tendrás que poner ojo a los diferentes espacios como el Museo de Arte de El Paso, El Stanlee Rubin de UTEP, o El Museo del Chamizal en Ciudad Juárez, o en su defecto te puedes dar una vuelta a su página en myspace .












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